Ante una detención policial es importante contar con la asistencia de un abogado penalista desde el inicio. El abogado no sólo tiene como labor comprobar que la detención cumple con todos los requisitos y finalidades legales y que se respetan los derechos de los detenidos, sino que desde el inicio debe empezar a trazar las líneas de defensa para diseñar la mejor estrategia penal.

Hay ciertos mitos sobre cómo han de ser las detenciones o sobre qué derechos tienen las personas detenidas, vamos a intentar arrojar luz al asunto.

Siempre se dice que la detención puede durar hasta 72 horas, pero lo cierto es que este es un plazo máximo. La detención no puede durar más del tiempo estrictamente necesario para la realización de las averiguaciones tendentes al esclarecimiento de los hechos. El límite de las 72 horas es un plazo máximo para poner a disposición judicial al detenido, pero en ningún caso debería dejarse transcurrir dicho plazo a no ser que las diligencias de investigación lo requiriesen.

En cuanto a los derechos de la persona detenida, los encontramos regulados en el art. 520 de la LECrim, y son los siguientes:

  • Derecho a ser informado/a por escrito, y en un lenguaje sencillo y accesible, en una lengua que comprenda y de forma inmediata, de los hechos que se le atribuyan y las razones motivadoras de su privación de libertad.
  • Derecho a guardar silencio no declarando si no quiere, a no contestar alguna o algunas de las preguntas que le formulen, o a manifestar que sólo declarará ante el/la juez/a.
  • Derecho a no declarar contra sí mismo/a y a no confesarse culpable.
  • Derecho a designar abogado/a y a ser asistido por él/ella sin demora injustificada. El/la abogado/a designado/a debe acudir al centro de detención con la máxima premura y siempre dentro del plazo máximo de tres horas desde la recepción del encargo. Tiene derecho a entrevistarse reservadamente con el/la abogado/a antes de la declaración policial, ya que éste esté presente en su declaración, así como, en todas aquellas diligencias de reconocimiento y en las de reconstrucción de los hechos.
  • Derecho a acceder a los elementos de las actuaciones que sean esenciales para impugnar la legalidad de la detención o privación de libertad.
  • Derecho a que se ponga en conocimiento del familiar o persona que desee, su detención y el lugar de custodia. Las personas extranjeras tendrán derecho a que las circunstancias anteriores se comuniquen a la oficina consular de su país
  • Derecho a comunicarse telefónicamente, sin demora injustificada, con una tercera persona de su elección. Esta comunicación se celebrará en presencia de un funcionario de policía.
  • Derecho a ser visitado/a por las autoridades consulares de su país, a comunicarse y a mantener correspondencia con ellas.
  • Derecho a ser asistido/a gratuitamente por un intérprete.
  • Derecho a ser reconocido/a por el médico forense.
  • Derecho a solicitar asistencia jurídica gratuita.

 

Como apuntábamos al inicio, es crucial contar con un abogado penalista desde la detención y entrevistarse con él antes de la declaración policial. En esta entrevista es importante que la persona detenida exponga con claridad cómo han acaecido los hechos y la detención, así como sus circunstancias concretas, para que el abogado pueda valorar la conveniencia o no de declarar y empezar a establecer la estrategia de defensa.